Mantequilla Avellanada (Beurre Noisette)
La mantequilla avellanada es una mantequilla tostada que aporta un sutil sabor de nueces tostadas a tus pasteles, con una consistencia suave y aromática.
Ingredientes
Raciones:
4
Ingredientes
- Nota: En realidad solo es una mantequilla tostada que se puede añadir a los pasteles en lugar de la mantequilla
- para que adquieran un retrogusto tostado
Guía Paso a Paso
Elaboración
- Poner la mantequilla en un cazo pequeño a fuego bajo. Hay que asegurarse de que el fuego es lo suficientemente suave para derretir la mantequilla lentamente sin quemarla.
- Dejar que hierva suavemente y se vaya cocinando durante unos 5-8 minutos hasta que adquiera un color tostado. Este proceso se llama clarificación, que ocurre cuando la temperatura alcanza aproximadamente los 145 ºC. Ir retirando la espuma que se forma en la superficie para ayudar a mantener la mantequilla clara.
- Cuando adquiera un color dorado, retirar el cazo del fuego inmediatamente. Si se desea, se puede colar la mantequilla con un colador de malla fina para eliminar los residuos sólidos que puedan quedar. En caso de añadirla a un pastel, se pueden dejar estos residuos para un sabor más intenso.
Recomendaciones y Trucos
- Utiliza una mantequilla de buena calidad, preferiblemente sin sal, para lograr un sabor más puro y auténtico.
- Coloca la mantequilla en un cazo de fondo grueso a fuego bajo para asegurar una distribución uniforme del calor y evitar que se queme.
- Remueve la mantequilla ocasionalmente mientras se derrite y comienza a hervir, para ayudar a que se dore de manera homogénea.
- Observa atentamente el color de la mantequilla: busca un tono marrón claro, como de nuez, y acompáñalo con el aroma característico que asemeja a las avellanas.
- Utiliza un termómetro de cocina para controlar que la temperatura no supere los 145 °C, momento en el que la mantequilla debería estar lista.
- A medida que se forma espuma, retírala con una cuchara para ver mejor el cambio de color.
- Cuando la mantequilla alcance el color deseado, retírala inmediatamente del fuego para evitar que siga cocinándose con el calor residual.
- Si prefieres una textura suave, cuela la mantequilla con un colador fino para eliminar los residuos sólidos; de lo contrario, puedes dejarlos si los añades a un pastel.
- Almacena la mantequilla avellanada en un recipiente hermético en la nevera si no la usas inmediatamente.