Pizza Forki
Pizza Forki con una base crujiente de harina y un equilibrio perfecto de ingredientes para una textura suave y deliciosa, que combina los tamaños ideales para compartir y disfrutar en cualquier ocasión.
Rendimiento: 6 unidades
Ingredientes
Raciones
6
Unidades de medida
Masa
- 540 grsharina W240/W260 o 00
- 115 grsharina de espelta T80
- 115 grssémola de trigo duro (o Manitoba)
- 500 mlagua bien fría
- 9.2 grslevadura fresca (o 4,6 g de levadura seca, o 170 g de masa madre)
- 23 grssal
Opcional
- 10 grsaceite de oliva (si se pone, restar el mismo peso de agua; 2–3% máx)
Información Nutricional
Por unidades
Rendimiento: 6 unidades
Calorías
482 kcal
Proteínas
18.2 g
Grasas
3.9 g
Carbohidratos
93.3 g
Calculado con pesos de ingredientes revisados y registros fijados de USDA FoodData Central.
Guía Paso a Paso
Relleno
- Elige los ingredientes que quieras, pero sin excederte. Es mejor añadir poca cantidad para no sobrecargar la pizza y permitir que todos los sabores se puedan apreciar.
- Limítate a un máximo de 4 ingredientes: uno debe ser el principal y dominante, mientras que los otros 2 o 3 deben servir como acompañamiento.
- Añade los ingredientes que requieran cocción previa, como las verduras, carnes o pescado, ya cocidos y a temperatura ambiente.
- Para la salsa de tomate, mezcla tomate triturado con orégano, albahaca, un diente de ajo picado, pimienta y sal. Añade un chorro de aceite de oliva para potenciar el sabor.
- Deja que la mozzarella escurra durante 2 horas a temperatura ambiente antes de ponerla sobre la pizza para evitar que suelte demasiada agua durante la cocción.
Elaboración
- Mezclar la harina 00, la harina integral (o semi-integral) y la sémola en un bol grande, asegurándose de que queden bien mezcladas.
- En el bol de la amasadora, poner la mitad del agua y la levadura o masa madre. Remover con la pala K de la amasadora a velocidad baja hasta que la levadura o masa madre se disuelva completamente.
- Incorporar la harina gradualmente, añadiéndola en pequeñas cantidades mientras removemos a baja velocidad, hasta que la mezcla comience a espesar.
- Cuando la masa comience a tomar consistencia, cambiar la pala K por el gancho amasador para continuar amasando.
- Continuar incorporando la harina y, cuando el agua se haya absorbido, agregar la otra mitad del agua. Continuar amasando a baja velocidad durante unos 5-6 minutos hasta que la masa esté compacta y se separe de las paredes del bol. Si se añade manteca o sal, hacerlo al final del amasado.
- Dejar reposar la masa tapada durante 30 minutos en la nevera para permitir que se desarrolle el gluten.
- Volcar la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y amasarla con suavidad, realizando unos cuantos pliegues (4-5 pliegues según el método), para darle fuerza y estructura.
Pliegues (método Bertinet)
- Dejar reposar la masa durante 15 minutos en la nevera dentro de un bol cubierto con un poco de harina en el fondo para evitar que se pegue.
- Repite Cuatro Veces esta secuencia de pliegues suaves seguida por un reposo en la nevera de 15 minutos.
- Una vez lo hayas repetido 4 veces, haz nuevamente los pliegues y deja reposar la masa durante 60 minutos en la nevera.
- Pasados los 60 minutos, vuelca la masa sobre la encimera.
- Ahora puedes incorporar el aceite, si es necesario. Extiende la masa en forma de cuadrado, esparce el aceite por la superficie y presiona suavemente con los dedos plegándola hasta que el aceite sea absorbido completamente.
- Finalmente, añade la sal de una vez, volviendo a amasar la masa durante 2-3 minutos con la amasadora o bien a mano durante 4-5 minutos.
- Vuelve a poner la masa sobre la encimera y forma una bola procurando que quede bien sellada por debajo.
- Deja reposar la masa en bloque dentro de una bandeja cubierta con un paño húmedo, que toque la masa, durante 12 horas en la nevera, o untada con aceite dentro de un bol tapado.
- Pasadas las 12 horas, vuelca la masa sobre la encimera y córtala en tantas porciones como pizzas desees hacer:
- Para pizzas individuales: las bolas deben tener entre 180 y 200 gramos.
- Para pizzas tamaño bandeja del horno: las piezas deben tener entre 360 y 400 gramos.
- Estira la porción desde cinco puntos diferentes y pliega cada estiramiento sobre sí mismo hasta el centro de la pieza, haciendo presión para sellar el pliegue.
- Bolea la pieza con la palma de la mano, haciéndola girar hasta formar una bola bien sellada por debajo.
- Unta las bolas con aceite, colócalas cada una dentro de una bolsa de plástico alimentario y déjalas reposar entre 24 y 36 horas en la nevera.
- Pasadas las 24 o 36 horas, puedes trasladar al congelador las masas que quieras congelar (se pueden mantener congeladas hasta 3 meses).
- Las piezas que quieras hornear las dejarás en la nevera hasta 1 hora antes de comenzar a preparar la pizza (estas piezas se pueden mantener en la nevera hasta 3 días).
- Si las tienes en la nevera, saca la bola 1 hora antes de hornear. Si está en el congelador, deberías trasladarla a la nevera el día anterior.
- Espolvorea sémola de trigo duro sobre el mármol (es mejor que harina porque la harina deshidrata la masa) y enharínate las manos.
- Coloca la masa sobre la cama de sémola y espolvorea más sémola por encima. Presiona ligeramente con la palma para estirarla un poco, manteniendo la forma de disco. Dale la vuelta y vuelve a presionar.
- Con los dedos, hazle un borde perimetral a poca distancia del canto para que se levante un poco.
- Para ensancharla, comienza desde el extremo exterior y mientras haces girar la masa, presiona hacia el interior sin llegar al centro. Luego, hazlo desde el centro hacia los bordes.
- Cuando ya haya alcanzado un tamaño medio respecto al tamaño final que deseas, agárrala con cuidado con una mano y lánzala suavemente sobre el dorso de la otra mano. Repite la acción varias veces.
- Si cuesta estirarla, déjala reposar durante 5 minutos y vuelve a intentarlo, intercalando reposos y estiradas.
- Debe alcanzar unos 22 cm o 30 cm (partiendo de los 13 cm del disco). Cuanto más fina quede, mejor (sin que se rompa ni se perfore) porque quedará más crujiente después de la cocción. Nota: Si deseas que la pizza sea un poco más gruesa, una vez estirada, déjala reposar 30 minutos antes de rellenar y hornear.
Una manera de hornear
- Espolvorea sémola sobre la pala de hornear o coloca un papel de horno. Esto es esencial para que, mientras rellenamos la pizza, no se pegue a la pala, ya que luego no deslizaría correctamente hacia el horno.
- Con la ayuda del rodillo, enrolla la pizza con cuidado y trasládala sobre la pala de hornear de manera suave para evitar que se rompa.
- Coloca el relleno deseado sobre la base de la pizza, distribuyéndolo uniformemente para que se cocine de manera homogénea.
- Hornea la pizza a 270°C durante 9 minutos, asegurándote de precalentar el horno antes para obtener una cocción uniforme.
- Cuando la saquemos del horno, dejarla reposar durante 3 minutos sobre una rejilla para evitar que la base se humedezca. También se puede hornear en dos etapas para obtener una masa más crujiente y para prevenir que los quesos y otros ingredientes se cocinen en exceso.
- En la primera etapa, colocar únicamente la salsa de tomate sobre la base de la pizza. Condimentar con sal y pimienta al gusto, si se desea.
- Hornear la pizza a 270°C durante 5 minutos para que la base quede parcialmente cocida.
- Sacar la pizza del horno, añadir el resto del relleno y los quesos deseados, distribuyéndolos uniformemente.
- Volver a hornear la pizza a 270°C durante 5 minutos más, girándola respecto a la cocción anterior para asegurarse de que se cocine por igual en todos los lados.
- Cuando la saquemos del horno, dejarla reposar durante 3 minutos sobre una rejilla para permitir que la base se mantenga crujiente antes de servir.
Otra manera de hornear
- Antes de colocar la pizza, unta ligeramente la bandeja con un poco de aceite, evitando llegar a los bordes. Esto ayudará a evitar que la pizza se pegue cuando la estiremos hasta los bordes.
- Traslada la pizza a la bandeja del horno y termina de estirarla y adaptarla al tamaño de la bandeja de manera uniforme.
- Puedes rellenar la pizza antes de hornearla o hacerlo en dos etapas: una primera cocción de la masa y luego agregar los ingredientes.
- El tiempo de cocción se alargará aproximadamente unos 2 minutos más porque la bandeja estará fría al entrar al horno. Si haces una cocción única, será de unos 11 minutos a 220 °C. Si optas por cocerla en dos fases, la primera cocción de la masa será de 7 minutos, seguida de una segunda cocción de 5 minutos después de agregar los ingredientes.
Relleno para pizza blanca
- Picar un diente de ajo en un mortero durante 1 minuto hasta obtener una textura bien fina.
- Sofreír una cebolla blanca en una sartén con un poco de aceite de oliva a fuego medio. Cuando la cebolla empiece a quedar transparente, añadimos el ajo picado y un poco de pimienta negra molida. Cocinamos durante 2 minutos más.
- Trasladar a un colador y dejar escurrir el aceite con un plato debajo. Reservar.
- Una vez estirada la masa de la pizza, distribuimos la cebolla de manera homogénea sobre la masa. Precalentar el horno a 220°C y cocer la pizza durante 10 minutos para obtener una base crujiente.
- Retirar del horno, colocar la mozzarella, el requesón, el queso azul y el jamón dulce sobre la pizza y volver a poner en el horno durante 3 minutos más o hasta que los quesos se fundan.
Recomendaciones y Trucos
- Funciona mejor con agua y harina frías de la nevera, luego un bloque de 12 h en nevera y bolas 24–30 h.
- Precalentar al menos 40 minutos; mejor en 2 etapas. Embutidos después de la primera cocción; rúcula al final.
Receta original
Consulta o descarga el documento PDF original.