Marinadas para Sardinas
Sardinas marinadas con un toque afrutado de tomate, presentan una textura suave y un sabor intenso, fresco y salado.
Ingredientes
Raciones:
4

Ingredientes

  • Ingredientes
  • 20 sardinas
  • 60 gtomate
  • 1 cebolla tierna
  • 200 mlvinagre de vino blanco
  • cebollino
  • sal
  • aceite
  • pebre
Información Nutricional

Por Ración (Aprox.)

Calorías
52 kcal
Proteínas
1 g
Grasas
0 g
Carbohidratos
4 g

Aviso: Estos valores son estimaciones basadas en los tipos de ingredientes y pueden no ser precisos.

Guía Paso a Paso

Preparación

  • Retira la cabeza y las vísceras de las sardinas, asegurándote de eliminar todas las entrañas.
  • Lava las sardinas bajo agua fría corriente y déjalas escurrir bien en un colador durante unos minutos.
  • Separa la espina central de los lomos de las sardinas y córtalos en filetes, asegurándote de que no queden espinas pequeñas.
  • En un bol, prepara una salmuera mezclando agua fría con un 10-12% de sal. Remueve hasta que la sal quede totalmente disuelta.
  • Sumerge los filetes de sardina en la salmuera y déjalos reposar durante 5 minutos para que se impregnen del sabor salado.
  • Retira las sardinas de la salmuera y marínalas en vinagre de vino blanco durante 30 minutos, asegurándote de que todas las piezas queden cubiertas.
  • Retira los filetes del vinagre y colócalos en un plato para preparar para servir.
  • Aliña los filetes con un chorrito de aceite de oliva virgen extra para darles un toque de sabor suave y sedoso.
  • Sirve los filetes acompañados de tomate maduro cortado en dados pequeños, cebollino picado y cebolleta cortada en una juliana fina. Si lo prefieres, sumerge la cebolleta en agua fría durante unos minutos para que quede más suave y brillante, y añade una pizca de pimienta molida en el momento.
Recomendaciones y Trucos
  • Corta la cebolla tierna en una juliana muy fina para asegurarte de que se cocine de manera uniforme y añade una pizca de pimienta en grano recién molida para potenciar el sabor.
  • Sumerge la cebolla tierna en agua muy fría durante unos 10 minutos antes de usarla. Esto ayudará a que se vuelva más crujiente y reducirá su intensidad de sabor sin perder su encanto.