Ingredientes
Raciones:
4
Ingredientes
- chocolate de cobertura del 70% o 80%
- crema de leche del 35%
- una mica de azúcar
Guía Paso a Paso
Preparación
- Derrita el chocolate al baño maría, asegurándose de que no entre agua del baño del cazo. Es importante que no caiga ninguna gota de agua porque, si entra, el chocolate se endurecerá y no habrá manera de arreglarlo.
- Monte la crema de leche, que debe estar muy fría, preferiblemente a unos 4 °C. Si desea añadir un poco de azúcar, hágalo cuando la nata ya esté montada; añada el azúcar poco a poco mientras continúa montándola hasta que vuelva a subir y esté bien firme.
- Ahora, añada dos cucharadas del chocolate derretido al bol donde tiene la nata montada. Con la misma cuchara, pique la nata suavemente, sin removerla, para evitar que se mezcle completamente con el chocolate.
- Repita el proceso hasta que obtenga una mezcla de color bicolor a su gusto, alternando el chocolate y la nata.
Recomendaciones y Trucos
- MUY Importante: Mientras derretimos el chocolate al baño maría, asegúrate de que el bol donde derrites el chocolate no toque el agua hirviendo de la cacerola para evitar que caiga alguna gota de agua.
- Si por error cae un poco de agua, el chocolate puede endurecerse. Para intentar salvarlo, añade una cucharadita de aceite vegetal y mezcla suavemente, pero mejor prevenir que curar.
- Para montar la crema de leche, asegúrate de que esté bien fría. Puedes poner el bol y las varillas en el congelador durante unos minutos antes de comenzar para asegurarte de un buen montaje.
- Si deseas un poco de azúcar en la nata montada, añádelo poco a poco cuando la nata ya esté casi montada, y continúa batiendo hasta que recupere consistencia.
- Vierte dos cucharadas de chocolate en hilo sobre la nata montada, y con una espátula de silicona, golpea ligeramente la nata para mezclar, pero sin remover intensamente, para mantener un efecto bicolor.
- Repite el proceso de añadir chocolate y golpear la nata hasta que obtengas la mezcla bicolor deseada. Asegúrate de no trabajar demasiado, para mantener la textura aireada de la nata.