Tarta de Manzanas y Queso Camembert
Una tarta crujiente de manzanas dulces y queso camembert cremoso, hecha con harina de trigo sarraceno que aporta un sabor rústico y una textura suave gracias a la leche y la mantequilla.
Ingredientes
Raciones:
4
Ingredientes
- 200 gharina de alforfón (también queda bien con harina integral de trigo)
- 60 gleche
- 120 gmantequilla
- 2 gsal
- Farciment
- 6 manzanas rojas
- 2 cebolletas
- 10 gmiel
- 10 glicor de Calvados
- 1 queso Camembert bien hecho
- 30 gmantequilla
- 4 gsal
- 1 gpimienta negra en polvo
Información Nutricional
Por Ración (Aprox.)
Calorías
672 kcal
Proteínas
18 g
Grasas
39 g
Carbohidratos
65 g
Aviso: Estos valores son estimaciones basadas en los tipos de ingredientes y pueden no ser precisos.
Guía Paso a Paso
Preparación y precocción de la base
- Mezclar la harina, la mantequilla a temperatura ambiente, la sal y la leche en un bol grande hasta obtener una masa homogénea. Si la masa queda demasiado seca, añadir un poco más de leche gradualmente hasta conseguir la textura deseada.
- Envolver la masa con film transparente y dejarla reposar en la nevera durante al menos una hora para que adquiera consistencia.
- Precalentar el horno a 200ºC y preparar el molde que utilizaréis más tarde.
- Sacar la masa de la nevera, retirar el film transparente y estirarla con un rodillo sobre una superficie ligeramente enharinada hasta conseguir un grosor uniforme de aproximadamente 3 mm.
- Colocar la masa estirada en el molde, presionando ligeramente para adaptarla bien a los laterales, y luego pinchar la base y los laterales con un tenedor para evitar que se infle durante la cocción.
- Cubrir la masa con papel de cocina (papel sulfurizado) y colocar pesos de cocción o legumbres secas encima para mantener la forma. Hornear la base sola durante 15 minutos hasta que comience a dorarse ligeramente. Retirar los pesos y el papel, y dejar enfriar.
Farciment
- Precalentar el horno a 210ºC para que esté listo cuando necesitemos hornear la tarta.
- Cortar las cebollas en juliana fina y sofreírlas en una sartén con 2 cucharadas de mantequilla a fuego medio, removiendo ocasionalmente, hasta que estén translúcidas, aproximadamente durante 10 minutos.
- Mientras tanto, pelar las manzanas y cortarlas en dados pequeños de unos 1 cm por lado.
- Añadir los dados de manzana a la sartén con la cebolla, junto con 2 cucharadas de miel y un poco de sal. Cocinar a fuego medio-bajo, removiendo de vez en cuando, hasta que las manzanas estén bien tiernas, unos 10-15 minutos.
- Desglasee la sartén vertiendo 50 ml de Calvados, y añada 1/2 cucharadita de pimienta negra molida, cocinando durante 2 minutos más a fuego medio para que el alcohol se evapore.
- Rellene la base de la tarta ya precocida con el relleno de manzana y cebolla, asegurándose de distribuirlo de manera uniforme.
- Termine decorando la tarta con tiras de queso Camembert para que queden bien distribuidas y vistosas en la superficie.
- Hornee la tarta a 210ºC durante 10 minutos hasta que el queso esté derretido y la superficie bien dorada.
- Sírvala caliente, disfrutando de los contrastes de sabor y textura. Nota: receta de Nina Métayer.
Recomendaciones y Trucos
- Para conseguir una masa bien esponjosa y consistente, utiliza harina de alforfón, pero si no tienes disponible, la harina integral de trigo también funciona de maravilla porque tiene una textura similar.
- Cuando añadas la leche a la masa, procura que esté a temperatura ambiente para facilitar su integración con los otros ingredientes.
- Derrite la mantequilla a fuego lento para no quemarla y asegúrate de que se incorpore bien a la masa, de esta forma obtendrás una textura más homogénea.
- Al preparar el relleno con manzanas, córtalas en láminas finas para que se cocinen uniformemente y liberen todo su sabor dulce en cada bocado.
- Para potenciar el sabor del camembert, déjalo fuera de la nevera unos 30 minutos antes de usarlo; así recuperará todo su aroma y será más fácil de cortar y manipular.
- Antes de meter la tarta al horno, asegúrate de que esté precalentado a la temperatura adecuada, normalmente unos 180 grados centígrados, para asegurar una cocción uniforme de la base y el relleno.