Fricando Adaptació Forki
Fricandó de ternera tierno y meloso, enharinado y dorado lentamente en aceite para lograr una textura suave y sabrosa.
Ingredientes
Raciones:
4

Ingredientes

  • 4 tallsllata de ternera (también culata de ternera o el corte que se pela)
  • harina
  • aceite
  • 1 cebolletas
  • tomate de pera
  • moixernos o una mezcla de setas
  • almendras tostadas
  • opcional: todo
  • opcional: perejil
  • opcional: galleta tipo Núria
  • opcional: media copa de Jerez, vino blanco o vino rancio
Información Nutricional

Por Ración (Aprox.)

Calorías
386 kcal
Proteínas
40 g
Grasas
23 g
Carbohidratos
1 g

Aviso: Estos valores son estimaciones basadas en los tipos de ingredientes y pueden no ser precisos.

Guía Paso a Paso

Preparación

  • Posar los trozos de carne a macerar durante tres o cuatro horas en un plato llano, haciendo capas con los trozos de carne. Encima de cada capa, añadimos un chorrito de aceite y uno de vinagre. No es necesario que sean abundantes, pero este paso hace que la carne quede más melosa.
  • Poner las setas en remojo con agua tibia una hora antes de comenzar a cocinar. Esto les ayudará a rehidratarse.
  • Enharinar y freír los trozos de carne en una cazuela con aceite caliente a fuego medio-alto. Solo vuelta y vuelta, asegurándose de que la harina no se queme demasiado. Vamos pasando los trozos a una bandeja una vez fritos.
  • En el mismo aceite, sofreír la cebolla picada durante unos 20 minutos a fuego medio hasta que esté blanda y dorada, luego añadir el tomate picado y dejar cocer durante 10 minutos más.
  • Pasamos el sofrito a un cazo, añadimos agua hasta cubrir y lo dejamos hervir unos minutos para integrar los sabores.
  • Devolver los trozos de carne a la cazuela, colocándolos uniformemente para facilitar una cocción homogénea.
  • Colar el jugo del sofrito sobre la cazuela con un colador chino, y con mano de mortero vamos afinando el sofrito para extraer todos los jugos.
  • Si el sofrito no ha pasado completamente, volvemos a hervir la parte que queda en el colador con el agua de los hongos rehidratados. Reservar los hongos para el final.
  • Volver a hervir el sofrito unos minutos más, hasta que todos los sabores estén bien integrados.
  • Colar nuevamente el jugo sobre la cazuela con un colador chino, y con mano de mortero vamos afinando el sofrito hasta que pase todo y quede un líquido fino.
  • Los trozos de carne deben quedar completamente cubiertos de jugo para asegurar una cocción uniforme y evitar que se sequen.
  • Añadir los hongos remojados, distribuyéndolos de manera uniforme por toda la cazuela.
  • Abrir el fuego de la cazuela al punto más bajo posible y dejar que haga chup-chup durante una hora. Es importante pasar una espátula por debajo de los trozos y remover para que no se peguen al fondo de la cazuela.
  • Si vemos que está quedando demasiado espeso y falta jugo, iremos añadiendo agua poco a poco, sin pasarnos, para controlar la densidad deseada del plato.
  • Mientras tanto, preparamos una picada con almendras. Algunas recetas también incluyen ajo, perejil y galleta en la picada para añadir más textura y sabor.
  • Hacia el final de la cocción, unos 10 minutos antes de terminar, añadimos la picada para que los sabores se integren correctamente.
  • Hacia el final también podemos añadir una copa de jerez, vino blanco o vino rancio para dar un toque de sabor adicional.
  • El fricandó mejora si lo dejamos reposar de un día para otro, ya que los sabores se intensifican y la textura se vuelve aún más tierna.
Recomendaciones y Trucos
  • Es recomendable preparar el fricandó un día antes de servirlo para potenciar sus sabores y conseguir una textura más tierna.
  • El fricandó tradicionalmente se hace con llata de ternera, un corte fino con un nervio en medio, pero si prefieres una carne más limpia sin nervio, utiliza culata de ternera, que también es muy gustosa.
  • Cuando prepares la llata o la culata de ternera, asegúrate de cortarla en láminas finas de unos 5 mm para facilitar la cocción y garantizar que la carne quede bien impregnada del sabor de la salsa.
  • Para obtener una salsa espesa y con buen sabor, enharina ligeramente la carne antes de dorarla en la sartén. Esto ayudará a obtener una textura sedosa en el guiso.
  • Utiliza tomate pera maduro para lograr una salsa con un buen equilibrio entre dulzura y acidez. Pela y ralla el tomate para integrarlo fácilmente en la salsa.
  • Añade una mezcla de moixernons u otras setas deshidratadas al guiso para darle un sabor terroso y profundo. Rehidrata las setas en agua tibia antes de incorporarlas al plato.
  • Para añadir un toque crujiente y potenciar el sabor del plato, incorpora unas cuantas almendras tostadas y picadas a la salsa antes de servir.