El flan parisino es un pastel suave y cremoso, con una base crujiente de masa brisa que contrasta perfectamente con la delicadeza de su textura.
La crema catalana se caracteriza por su textura suave y cremosa, elaborada con yemas de huevo, leche entera y cubierta con una capa crujiente de azúcar caramelizado.
Un flan suave de almendras con una textura cremosa, cubierto por un rico caramelo áureo hecho con azúcar blanca y agua embotellada.
Un flan suave y cremoso con un toque de requesón, cubierto con un caramelo dorado hecho con azúcar blanco y agua, perfecto para derretirse en la boca.
Un flan suave y aterciopelado con una capa brillante de caramelo dorado, elaborado con azúcar blanca y agua embotellada para obtener una textura perfecta.